El estiramiento consiste en la práctica de ejercicios suaves y mantenidos con el fin de preparar los músculos para un mayor esfuerzo y aumentar el movimiento en las articulaciones. De esta manera aumenta la flexibilidad del músculo y tendón, fascias, ligamentos, cápsula articular y piel. Se recomienda estirar después del calentamiento y antes, durante y después de un entrenamiento de pesas. Como resultado del calentamiento y del estiramiento inicial, los músculos están activos y el sistema nervioso en alerta y por tanto más resistente a una lesión. La práctica de estiramientos entre series ayuda a crear masa muscular porque se fomenta la circulación e incrementa la elasticidad de las fibras del músculo. Por último, al estirar al final del entrenamiento previenes el endurecimiento muscular y además eliminas casi en su totalidad las agujetas del día después.